Conociendo la Carretera Austral con niños pequeños

Antes de comenzar a escribir el post de hoy, me puse a revisar las fotos de nuestro gran viaje con los niños hace casi un año.  Son tantos los recuerdos, emociones, alegrías que se me vinieron a la mente.  Cada imagen guarda un recuerdo, una experiencia inolvidable.  Mis dos niños se ven tan pequeños y se portaron tan bien en esa increíble travesía de 1 mes y medio desde Valdivia hasta Tierra del Fuego, ida y vuelta con el auto.

Comenzamos el viaje el 2 de Febrero del 2019, Aaron tenía en ese entonces 2 años y medio e Ian sólo 11 meses.  Arreglamos nuestro equipaje y nos fuimos a uno de los viajes más increíbles e inolvidables que he realizado en mi vida.

Tratamos de recorrer cada sendero o excursión que pudiéramos considerando que andábamos con ambos niños.  Dormimos en carpa, hostales, hoteles, cabañas, pero lo más importante de todo era que estábamos juntos.

La experiencia de viajar con ambos niños fue bonita y a la vez bastante programada.  Cuando viajas con niños tan pequeños tienes que organizar bien la hora de las comidas, buscar un lugar donde dormir, no puedes simplemente partir y donde te encuentre la noche parar.  Debíamos programar con varios días de anticipación donde iríamos y donde dormiríamos, ya que en temporada alta las reservas son muy escasas.  Viajamos por zonas Chilenas y también por la Patagonia Argentina.  En Argentina el alojamiento es más económico que en Chile y el nivel es mucho mejor.

Partimos nuestro viaje en Valdivia, cruzamos a Argentina y visitamos San Martín de Los Andes, Bariloche, Parque Nacional los Alerces en Chubut, Río Mayo.  Cruzamos de Argentina a Chile en Coyhaique, luego nos fuimos a Villa Cerro Castillo, Puerto Río Tranquilo (incluidas las Catedrales de Marmol), Puerto Guadal, Puerto Beltrand y Cochrane.  De Cochrane fuimos por el día a Caleta Tortel (en Caleta Tortel son puras escaleras, no lleves coche!).  Luego seguimos viaje a Chile Chico, cruzamos nuevamente a Argentina hacia Los Antiguos, Perito Moreno y El Chaltén. En el lado Argentino recorrimos varios días los diferentes senderos de El Chaltén, luego conocimos El Calafate, el glaciar Perito Moreno y Puerto Natales en Chile. Desde Puerto Natales fuimos a las Torres del Paine (Cueva del Milodón, Mirador Isla de los Hielos, la Silla del Diablo).  Luego de eso nos fuimos a Punta Arenas donde tomamos la barcaza hacia Porvenir.  En Porvenir recorrimos esos caminos de ripio donde te encuentras con esas manadas de ovejas que uno ve en las postales (incluido el Parque del Pingüino Rey). Desde Porvenir subimos por el lado Argentino hasta Rio Gallegos, Sarmiento y seguimos subiendo para pasar a Chile por el Paso de Río Mayo.  Ya en el lado chileno visitamos el Parque Nacional Queulat donde hicimos el hermoso sendero al mirador del Ventisquero Colgante, Puyuhuapi, Villa Santa Lucia hasta llegar a Caleta Gonzalo. Desde ahí cruzamos hacia Hornopirén y luego seguimos viaje hacia Valdivia y finalmente a Santiago.

Como ven, el viaje fue increíble y quedará para el recuerdo hasta que seamos viejitos.

Si se puede viajar con niños, ellos disfrutan cada caminata y cada momento.  Hace bien desconectarse del resto del mundo y disfrutar de la naturaleza.  Haría el viaje completo nuevamente? Si, de todas maneras, pero trataría de organizar una casa rodante o un Motor Home, especialmente cuando los niños son tan pequeños, eso te permite estar más flexible, esperar uno o dos días si hay mucha lluvia, cosa que no siempre puedes hacer cuando ya tienes reservas hechas en el próximo destino.  Lamentablemente en Chile el arriendo de un Motor Home es muy muy caro, el presupuesto se dispara inmediatamente, pero organizando los tiempos así como lo hicimos nosotros y viendo reservas con unos días de anticipación igual funcionó y fue inolvidable.

Los invito a atreverse y conocer, caminar y disfrutar de la mano de sus niños.

Ahora les cuento lo que yo necesité en el viaje con mis dos niños de 2,5 años y 11 meses:

-Mochila para Trekking (uno por niño. Los niños se cansan rápido y hay senderos un poco peligrosos)

-Gorros para el sol que tapen las orejitas y el cuello idealmente con filtro uv

-Lentes de sol con protección UVA y UVB (no subestime la fuerza de los rayos uv, cuide los ojos de sus hijos)

-Bloqueador solar en crema mínimo factor 30

-Zapatos resistentes al agua y cómodos

-Zapatos para agua (por si van a algunas termas donde muchas veces las pasarelas son de madera y pueden ser resbaladizas)

-Trajes de baño

-Gorro abrigado que tape las orejitas (algodón o micropolar)

-Chaqueta y pantalón impermeable (eso ayuda a proteger de la lluvia y el viento helado de la Patagonia)

-Polerón de polar, poleras manga corta y poleras manga larga, polerones de algodón

-Sacos de dormir gruesos, si duermen en carpa en pleno febrero puede ser muy helado

-Si tu hijo aún come papilla lleva un arsenal de colados, es difícil encontrar en los lugares más apartados

-Suficiente agua para llevar en las caminatas

-Colaciones para los niños para las caminatas (frutas, pancitos, galletas, etc)

-Si tu hijo usa chupete lleva uno de repuesto!

Espero haber podido ayudar y buen viaje!!!