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La crianza responsable

Autor: Pamela Muñoz Lagos

¿Qué significa crianza responsable, que entiendes tú por crianza responsable?

Si uno busca en google este término encontramos: crianza responsable y respetuosa, educación consciente o diferentes estilos de crianza, entre otros términos.

Pero, ¿qué significa esto exactamente?

En la época de nuestros padres era común escuchar que los niños eran maltratados físicamente y de manera rutinaria, los castigos con la correa de un cinturón o incluso el profesor en la sala de clases castigando a los niños con una regla de madera sobre las manos por no hacer la tarea o no poner atención, era normal y aceptado.

Todos esos castigos, fueron disminuyendo en niños nacidos después de los años 70.  Ahora el profesor no le es permitido nada en la sala de clases, cosa que a mi parecer tampoco es bueno, porque ya casi no puede llamarles la atención a sus alumnos. Los alumnos se han vuelto irrespetuosos con ellos y les da lo mismo lo que ellos digan.  En casa los maltratos físicos seguro siguen existiendo, quizás menos, pero es algo de lo que no se habla. ¿O acaso han escuchado a algún papá o mamá contar en una reunión de amigos “yo le pego constantemente a mi hijo cada vez que no me hace caso”?

A mi parecer, una crianza responsable se trata de que los niños merecen tener la oportunidad de ser guiados en su vida por un padre, madre, o quien sea su cuidador, de manera respetuosa, cariñosa y educada.  A que me refiero exactamente con el término “educada”. Me refiero a que ninguno de nosotros hizo un curso de como ser buen papá o mamá, simplemente seguimos nuestros instintos, replicamos comportamientos o maneras de criar que nos son conocidas, que experimentamos de niños con nuestros cuidadores, pero, ¿ese tipo de metodología es la adecuada? 

¿Podrías tú como padre o madre mejorar, aprender a como entender el comportamiento de un niño de 3 años y ayudarle a ser una persona de bien, que sea capaz de entender sus emociones, de comunicarse con el resto de sus pares de manera sana y de esta manera evitar que se transforme en un niño abusivo líder del bulling en el colegio por ejemplo?

La respuesta es clara y no necesito ser psicóloga para contestarla, por supuesto que todos podemos mejorar, pero hay que QUERER hacerlo. Hay que darse el tiempo de leer, buscar material, querer aprender, querer mejorar, practicar una y otra vez, hasta que logres leer entre líneas y entender lo que tu hijo o hija necesita en ese momento. Tu hijo o hija necesita pasar tiempo contigo, necesitan conocerse, entenderse para que esto funcione.

Les doy un ejemplo práctico:

Un niño pequeño de 3 años (etapa complicada) se enoja porque quiere jugar con un cuchillo que dejaste sin querer en el borde de la mesa. Tú, por supuesto no vas a acceder a que juegue con el cuchillo y el comienza a llorar, gritar, se tira al suelo porque él quiere jugar con el cuchillo y comienza a patear todos los juguetes en su ataque de rabia y frustración.

¿Que haces tú como papá? Le dices: ándate a tu pieza hasta que se te pasen las mañas, no quiero verte aquí hasta que te calmes.  ¿Te parece conocido? ¿Lo has hecho alguna vez? 

Acto seguido el niño se va a su pieza.  El padre o madre piensa que el niño va a llegar a la pieza, se va a sentar y dirá: si, en realidad mi comportamiento no estuvo bien. No se hace eso de gritar, patalear y tirar los juguetes. La próxima vez, lo haré mejor.

¡¡Error!! Lamentablemente eso NO ocurre. El niño entra a su pieza, frustrado, enojado y lo único en lo que piensa es en lo injusto que somos los papás, que nos “odia” con toda su fuerza.

¿Que le estamos transmitiendo a ese niño? En realidad, lo que le estamos diciendo es: fuera de mi vista, yo no quiero estar cerca de ti si tú te portas mal.  Osea, sólo queremos estar con él cuando se porta bien, lo estamos rechazando por portarse mal. ¿Crees que eso ayudará a que ese niño desarrolle herramientas que le ayuden a manejar su frustración, a entender que lo que acaba de hacer no está bien?

En vez de eso, el niño necesita nuestro consuelo y nuestra presencia tranquila. De esta manera podemos calmar la situación, donde él será capaz de entender lo que dices, actuar correctamente y aprender en el proceso.  Hacerle ver, que está bien que él esté enojado, todos nos podemos enojar, pero que no lo está el hecho de tirar los juguetes. Puedes proponerle guardar los juguetes juntos y comenzar otra actividad. 

Uffff que quieren que les diga, en el papel se ve ma-ra-vi-llo-so! En la práctica es difícil, es difícil controlar tus emociones como adulto, esa ira que parece que te comienza a subir del estómago a la cabeza porque no te obedece, es difícil controlarte y lograr bajar tus revoluciones de 1.000 a 1 en 2 segundos, es muy difícil ejecutar una acción que no te enseñaron cuando tu eras el hijo, y ponerla en práctica tantas veces como sea necesaria para que se transforme en algo automático en ti, así como manejar un auto. Recuerdas la primera vez que saliste solo en un auto? Tus manos transpiraban, no pestañeabas mirando a tu al rededor para no chocar con nadie. Bueno, esto es lo mismo. Las primeras veces requiere de mucha cabeza, hasta que el proceso se haga de manera automática.

Personalmente lo intento todos los días, con un hijo de 3 años y otro de 1 créanme que tengo muchas posibilidades de ponerlo en práctica. Cuesta, pero la primera vez que logras entender las emociones de tu hijo, que logras hacer ese contacto intenso y profundo con ese pequeño ser, que él identifique que le está pasando, si tiene pena o rabia, que él logra sentir tu apoyo, tu abrazo que le transmite “tesoro, yo estoy aquí para ti”, la recompensa es definitivamente impagable.

¿Que opinas tu? ¿Que haces cuando te encuentras en esta situación o una similar?

Cuéntame, quiero escucharte.

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